lunes, 17 de agosto de 2015

Al ángel que me otorgó la vida...

Nunca se muy bien como empezar pero si se que tengo mucho que decir. En primer lugar, quiero darte las gracias por cada una de las cosas que haces por mí. Agradecerte que desde el primer segundo de vida, estuvieras dispuesta a protegerme y a darme todo el amor que estaba en tus manos. Y que aún me sigues dando y estoy segura de que lo seguirás haciendo durante el resto de tu vida, porque tú no eres una madre cualquiera, eres un tesoro que todo el mundo desearía tener, eres mi ángel de la guarda y la persona que más me va a querer en el mundo.

La vida a veces nos pone demasiadas dificultades pero siempre las vamos a superar, juntas, como hasta ahora. En cada dificultad vemos una oportunidad de crecer como personas, vemos una oportunidad de hacernos más fuertes y salir adelante. Pero esta capacidad no la tiene cualquiera, la tienes tú, porque eres especial, porque dentro del enorme corazón que tienes, hay una gran luchadora que jamás abandonará y si en algún momento lo intentas, ten por seguro que te voy a levantar, que te voy a dar todo el apoyo que necesitas porque te mereces lo mejor de este mundo.

Este año voy a dar un gran paso y me voy a estudiar fuera pero esto no nos lo podemos tomar como que nos separamos, si no como una aventura en la que jamás nos distanciaremos a pesar de los kilómetros. Cada vez que necesites un abrazo, aquí estaré; cada vez que necesites una broma, aquí estaré; cada vez que no tengas fuerzas, aquí estaré. Vales mucho como madre, como persona, como amiga y como mujer. Y si hay alguien que intenta hundirte no lo permitas, porque tú eres única.

Cada uno tiene su manera de demostrar su amor, y ésta es la mía.

Dedicado a la mujer que dedicó su vida para que sea feliz, y lo consiguió. 

Gracias mamá, te quiero.

sábado, 8 de agosto de 2015

Live your life...

A lo largo de la vida, muchas personas se van quedando atrás, otras permanecen, otras solo están una temporada en tu vida, son valiosas pero deben partir. Lo más importante es que debemos saber que experiencia coger de cada una de ellas. A su manera, todas nos enseñan algo, por diminuto que sea, una lección nos dejan.

A veces tenemos el problema de aferrarnos a una persona que por cuestión del destino, debe alejarse, que ya ha aportado todo lo necesario en nuestra vida, y debe marcharse. No lo aceptamos y seguimos luchando para que permanezca, sabiendo que vamos a sufrir, sabiendo que no vamos a encontrar la felicidad ahí. El objetivo de la vida es ser feliz, ¿o no? Nadie lo sabe, todos nos hacemos expertos en la vida cuando miramos a nuestro alrededor y no tenemos lo que queremos, o no queremos lo que tenemos.

A día de hoy, puedo decir que soy feliz, soy muy feliz. No significa que no tenga problemas, o que todo me vaya genial. Significa que tengo justo lo que quiero y quiero todo lo que tengo. Significa que las personas que hoy están conmigo, son las que quiero tener el resto de mi vida a mi lado. Significa que lucharía y movería cielo y tierra para dar felicidad a esas personas, pero siempre hay problemas, y no pretendo acabar con ellos. Gracias a esos problemas soy esta persona, feliz y afortunada.

No pretendo dar lecciones, pretendo saborear la vida tanto que cuando me vaya de ella, pueda estar orgullosa con lo que he dejado. Dicen que nunca te has desahogado por completo hasta que no lloras contando algo. Objetivo cumplido.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Believe in yourself.

Siempre dicen que si persigues tus sueños, puedes conseguirlos. Que con constancia y perseverancia todo se logra, pero a veces no todo se ve tan bonito. A lo largo de tu camino, te encuentras con adversidades, con personas que intentan hundirte, que te hacen pensar que no sirves para ese sueño.

La verdadera clave del éxito reside en nuestro cerebro. Mentalizarse es muy importante para ir en buen camino. La confianza en nosotros mismos es uno de los pilares fundamentales del triunfo. Pero, ¿es suficiente? No. Jamás puedes olvidarte de la gente de tu alrededor. Ojo, de tu alrededor no me refiero a gente que conoces, sino a las que forman parte de tu zona de confort. Esa gente que te ayuda a salir adelante, esté lo lejos que esté y necesites lo que necesites.

Mi zona de confort en este caso la forman pocas personas, pero imprescindibles. Esas que sabes con certeza que no te van a fallar. Esa sensación es increíble, saber que en cualquier situación vas a tener a esa gente que te va a dar su opinión sincera, no siempre lo que quieres oír, pero sí lo mejor para ti.


Como dice una amiga, tienes que depender de los que dependen de ti, y tiene razón. Hay que saber a quienes das tu confianza y a quienes no. Siempre hay personas que te sorprenden, que no te esperar que te fallen y zas, lo hacen.  Pero eso no puede hundirte, tiene que animarte a seguir, a luchar y a aprender. Porque un fallo no está para arruinarte, está para darte una lección; y es decisión tuya aceptarlo o no.